
¿Qué tal unas fotos de animales de lo más diverso para hoy?… Si, unas fotografías que nos alegren la vista y que, ya de paso, nos recuerden que no somos los únicos que pisamos este planeta y que, probablemente, tampoco seamos los únicos del universo. Pero no nos desviemos del tema…
¿Cual de ellos te gusta?, ¿con cual te identificas?. Olvida por un ratillo a perros, gatos, elefantes, águilas o leones y atrévete a ser original, y sincero contigo mismo, claro. Pensando en ellos, en lo que sentimos al verlos, al observar estas fotografías, podemos descubrir detallitos sobre nosotros mismos y nuestra actitud hacia la vida en general.
¿Te apetece?

Poco más de 75 años hace de la primera foto de Nessie, el famoso monstruo del Lago Ness del que tantas historias se han escrito y tantas leyendas ha hecho correr de boca en boca. Fue en abril de 1934 cuando se realizó la instantánea superior y su publicación provocó una verdadera ola de turismo en Escocia, de amantes de misterios e historias sobrenaturales.
Sin embargo, su leyenda viene de mucho antes, del siglo VI cuando al parecer, Columbano, un monje que había marchado a Escocia para cristianizar al país, se encontró con Nessie. Dicen que aquel dragón devoraba a reses y animales del lugar, y que sólo cuando el monje hizo la señal de la cruz ante su imagen, dejó de aparecer y matar a los animales cercanos.
A pesar de todas las leyendas que se han sostenido desde entonces, la primera persona conocida que declaró haber divisado al monstruo fue Mary Hamilton, quien el 2 de noviembre de 1933, dijo haberse encontrado con él y haberlo visto. Eso motivó que muchos investigadores acudieran al lugar, y que incluso se pusieran recompensas por capturarlo. Y fue en ese contexto cuando se hizo la primera foto de Nessie, otorgada a Wilson.

Auroras boreales, auroras australis, luces del norte o luces del sur… Puedes llamarlas como quieras pero siempre maravillarán tus ojos y llenarán tu espíritu una magia muy especial. Sus colores, el brillo que desprenden en la noche, la inmensidad de sus dimensiones, conforman un todo que te hace enmudecer y hasta quedarte tan quieto que hasta de respirar llegas a olvidarte. Al menos eso creo ya que hasta ahora no he podido admirarlas en primera persona.
¿Cómo se producen?… Podría contarte que cuando el astro Rey, el Sol, sufre una de las tantas explosiones que se producen sobre su superficie, dicha explosión envía protones y electrones al espacio, partículas que son atraídas irresistiblemente por el campo magnético de nuestro planeta Tierra. Esos protones y electrones chocan, en las zonas de los polos terrestres, con los átomos de oxígeno y nitrógeno “fabricando” una energía que al bajar de intensidad provocan la aparición de una luces extraordinariamente bellas y coloridas. Estas luces son, por supuesto, lo
Si, eso es lo que podría contarte, pero es más que probable que todo ésto pase a un segundo plano, sin más, cuando comiences a disfrutar de las siguiente fotografías de Auroras Boreales:

Fuego que consumes en esta noche de San Juan todo lo pasado, todo lo malo, lo que nos sobra y no queremos que vuelva, escucha nuestro ruego y concédenos, a partir de esta medianoche, la vida que tanto ansiamos.
Llamas de hogueras, llamas de velas, poco importa… Es el fuego el que manda, el que arroja luz sobre el camino calcinando todo lo que queremos dejar atrás, eliminando hasta hacerlo desaparecer cualquier obstáculo maléfico que pueda presentarse. Si, es cosa de magia, de la magia de la Naturaleza.

¿Has presenciado alguna vez la erupción de un volcán submarino?… La verdad es que, sea submarino o no, siempre merece la pena admirar la fuerza impresionante con que la Madre Tierra echa fuera lo que le bulle y quema las entrañas, pero hoy he vuelto a sorprenderme con estas imágenes, así que aquí están.
Hablo de las las fotos tomadas durante la erupción que tuvo lugar este mismo año, en concreto el 13 de marzo, en las islas Tonga, situadas al este de Australia en el Océano Pacífico Sur.
Poco se puede añadir… ¿A que son aterradoras y liberadoras al mismo tiempo?. Al observarlas no puedo dejar de pensar en cuánto me gustaría ser, al menos por unos momentos, un volcán y liberar tantos y tantos sentimientos encontrados que llevo dentro…

Aire fresco, espacios abiertos, paisajes sin fin en los que mi mirada vuela sin encontrar obstáculo alguno, esperanzas de encontrar un lugar indefinido dentro de un mundo sin fronteras. Si, cierro los ojos y deseo con fuerza escapar de mis cuatro paredes y de tantos días y días de momentos previsibles. Hoy quiero permitirme de nuevo soñar y escapar allá donde no existan horarios ni rutinas por cumplir.
Llega el verano por fin, si, y con él los días luminosos y cálidos. Y me alegra, claro, pues tanto frío ya había encogido peligrosamente mi alma. Pero ahora siento que me resulta aún más difícil estar aquí sentada, en la silla de siempre, frente a la pantalla de siempre, y al lado de la ventana de siempre a través de la cual ahora veo un cielo azul y un sol radiante que me tientan infatigablemente. ¡Cómo me gustaría sentarme simplemente en la fresca sombra y escribir sin más mientras la brisa mañanera juguetea con mi rostro cansado!…
De momento me conformaré con soñar que vuelo una vez más y que las corrientes de aire me guían sin rumbo fijo. ¿Me sigues?…

El cambio climático que sufre nuestro planeta desde hace ya muchos años es consecuencia, en buena medida, de la así llamada “mano del hombre”, aunque hilando un poco más fino se vuelve ineludible el hecho de que existen en realidad varias manos, y que no todas tienen igual responsabilidad.
Por otra parte, las consecuencias del creciente efecto invernadero se dan por igual en todo el mundo pero afectan más a unas poblaciones que a otras. En la India, por ejemplo, el aumento de la temperatura y de la humedad incrementa el riesgo de contraer malaria, por la proliferación del parásito y de los mosquitos vectores. De hecho se calcula que más del 96 por ciento de los habitantes de la India están expuestos a ese parásito, y aun si resulta difícil de imaginar un escenario peor, el cambio climático podría hacer que esto empeore. Se debería al aumento de temperatura, estimado en 3.3 a 4.3 grados Celsius para el año 2050.
Para influir sobre esta situación e intentar mejorarla, una de las opciones más inmediatas es el trabajo con la comunidad, concienciando a las familias de todo el país, de todo el mundo, acerca de la importancia de reducir los criaderos de mosquitos, eliminando los depósitos de agua estancada en donde crecen sus larvas.

Hace unos años tuve la oportunidad de viajar primero a Suiza y luego a Austria, los dos paisajes más idílicos que podáis imaginar para vivir. Sé que no es lo mismo ir de vacaciones que vivir permanentemente, con el frío que debe hacer, y los días más cortos, pero para el que viaja allí para permanecer una semana o dos, o un mes, son parajes encantadores; los típicos lugares donde uno diría: “quiero vivir en Austria“… o en Suiza, claro.
Si ya los paisajes alpinos son bellísimos, con las montañas casi siempre nevadas, los inmensos prados verdes y los lagos intensamente azules, las casas alpinas, a simple vista, son acogedoras y calientes. Así deben ser, claro, teniendo en cuenta que en invierno todo aquello se nieva.
Admirad la foto superior. La tomé llegando a St. Wolfgang, un pueblecito que hay en las cercanías de Salzburgo. Casas salpicadas que, incluso, no parecen ni estar separadas por verjas ni vallas, como si el campo fuera libre para todos. Casas de techos puntiagudos de pizarra, amaderadas todas y con su chimenea; con balcones ricamente labrados y siempre repletos de flores… Son la estampa perfecta de lo que debe ser un hogar: reposo, paz, armonía, tranquilidad…

Hoy te traigo unas fotos que te ayudarán a refrescar tu mirada y, si es que lo necesitas, también tu mente y tu ánimo. Son imágenes de impresionantes atolones sobre un espléndido mar azul que, seguro, harán nacer en ti deseos de pillar un avión y escapar de tus cuatro paredes. ¿Quieres verlas?…
Pero antes hablemos un poco sobre la formación de los atolones. Por lo que he leído te puedo contar que son islas formadas de coral. Si, de restos calizos de pequeños seres marinos que al juntarse y pegarse se vuelven muy duro. Los atolones nacen cuando un arrecife coralino rodea por completo alguna pequeña isla volcánica que se encuentra en proceso de hundimiento. Este proceso es lento pero inexorable y, cuando culmina, el barro que ha ido poco a poco cubriendo el arrecife ha “fabricado” una superficie en la que incluso llega a nacer vegetación.
Así, una vez que la isla ha desaparecido por completo bajo el agua deja tras de si una huella espectacular, un recuerdo que, en cierta forma, la hará vivir por muchos años más…

Probablemente, no hay animales más coloridos y especiales que los loros. Quizás no alegren el oído como pueda hacerlo un jilguero o un ruiseñor o cualquier otra ave cantora, pero sí que son capaces, por sí solos, de alegrarnos la vista, de darle color a nuestro entorno y alumbrar un poquito la vida.
Siempre me he preguntado el por qué de tener un loro en casa. En primer lugar, siempre me ha dado pena verlos encerrados en jaulas tan pequeñas donde apenas pueden ni tan siquiera abrir sus elegantes alas. En segundo lugar, porque no son animales amistosos, aunque claro que no me asombra que tengan ese carácter y que estén siempre dispuestos para que a la primera que acerques la mano te den el picotazo teniendo en cuenta su falta de eso tan importante que es la libertad.
Pero aparte de la tristeza de verlos encerrados, o de lo ariscos que son, o de sus nulas aptitudes para cantar, no hay más que ver estas fotos de loros para darnos cuenta de su colorido y de la viveza de sus plumas.