
Hoy quiero hacer un pequeño homenaje a María Africa Gracia Vidal, más conocida como María Montez, que iluminó la gran pantalla hasta convertirse en la Reina del Technicolor.
Vino al mundo el 6 de junio de 1912, (aunque a ella le gustaba decir que había nacido en 1917), y murió demasiado joven, sin poder llegar a cumplir los cuarenta, en el año 1951, en su propia bañera víctima probablemente de un desmayo.
Nacida en Barahona, República Dominicana, donde aún la recuerdan con pasión e incluso el aeropuerto lleva su nombre, su padre era canario, concretamente de la isla de La Palma, así que también en las islas Canarias la recordamos con mucho cariño.

Ya en pleno apogeo de su deslumbrante carrera. Cuentan de ella que tenía una gran imaginación, (sabía a ciencia cierta que había nacido para estrella del cine y así se lo mostraba a los demás, aunque sin perder nunca su humildad y humanidad), y una simpatía chispeante que conquistaba a todos. Se ganó el éxito por méritos propios y enamoraba a la cámara como pocas actrices lo han hecho.



María Montez, una mujer hermosa por dentro y por fuera
Te dejo aquí una de sus interpretaciones, la de la “Reina Cobra“, película que representa una de las etapas de la Historia del cine en los EEUU. (María es tanto la Reina Cobra como su hermana gemela en la película, la joven que la mira desde lejos).

