Fotos del Duomo y del Baptisterio de Florencia

Duomo de Florencia

Florencia… su sólo nombre es arte regalado para los oídos. Como un día lo fue también para mis ojos. Como lo es ya para siempre para el corazón. Los grandes maestros de la pintura, de la escultura, de la arquitectura, pasaron por aquí. Si, en tiempos pasados, el sello de una grandeza cultural sin igual, y ninguna ciudad, podrá presumir ya jamás de alcanzar esos niveles de belleza que alcanza esta capital.

Y es que, bajo el sol de la Toscana, región a la que pertenece, merece la pena detener el tiempo para disfrutar, en la Plaza del Duomo, de la perfecta imagen de la catedral, el Duomo de Florencia, con esa maravilla que es la cúpula, símbolo de la ciudad, o como el Campanile, esbelto a su lado, o como el Baptisterio, donde los más altos hombres de la sociedad, el arte y las letras florentinas, fueron bautizados.

No hay ciudad que inspire más mientras se pasea que ésta. Arrancando desde la plaza del Duomo, hasta perdernos por sus callejas buscando la casa de Dante; hasta desembocar en la Plaza de la Signoria, donde nunca jamás podía imaginar encontrar tantas muestras artísticas por metro cuadrado.

Duomo de Florencia

Detalle de la cúpula del Duomo

En la Plaza del Duomo, la primera visita debe ser siempre la cúpula del Duomo, la que un día fue capaz de inmortalizar las manos de Brunelleschi, su autor. Merece la pena subir tantas escaleras angostas para llegar hasta el mismo cielo y descubrir en cada uno de sus trazos aquellos motivos ocultos, símbolos del cielo y los infiernos, de la vida y la muerte, de los dioses y los hombres.

Portico del Baptisterio

Pórtico del Baptisterio

En Florencia el arte no se da por gotas, sino por litros. En la ciudad de Dante no nos encontramos a las puertas del Infierno, sino del cielo: las de Baptisterio. Su mismo nombre lo dice todo: las Puertas del Paraíso, porque así lo parecen. Ghiberti fue el genio capaz de plasmar en la puerta este, los relieves en bronce de diez temas de las Escrituras. Renacimiento en su forma más bella.

Baptisterio

Detalle del interior del Baptisterio

No menos bella es la cúpula interior del Baptisterio, decorado con mosaicos del siglo XIII dedicados al Juicio Final. Andrea Pisano y Lorenzo Ghiberti (sí, Ghiberti, de nuevo) fueron sus creadores.

Duomo de Florencia

Y llenos de esencia, como quien destapa un tarro de perfume y lo vacía entero, no me quedó más que darle la vuelta completa al conjunto arquitectónico, contemplar todos y cada uno de los mosaicos que cubren la catedral. ¡Qué pena de tanto turista, de tanto ruido!, pero aún así, el Duomo sólo, por sí solo, es capaz de amortiguar todo el sonido.. o quizás sea uno mismo, quién sabe, el que olvida cuánto lo rodea; el que se pierde en un mundo renacentista de pintores, de escultora, de andamios, lienzos y pinturas, para saludar reverentemente a aquellos magos de los sentidos.

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7 comentarios

Comments RSS

  1. vagabond dice:

    Usted puede encontrar también varios b&b con ventanas en el tejado desde el que puede realizar fotos. El último que he descubierto es bedandbedhouse pero hay muchos, en particular, en el lado izquierdo de Arno …

  2. juli dice:

    Yo Quiero ver la Puerta del cielo!!
    Yo tengo ganas y despues hasta me voy a morir a llegar en la puerta del cielo!!!

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